MAYO

Por: @andy_rp7

Llegas a destrozarme
y no has llegado aún
vienes a recordarme
que sigues siendo tú.

Que no hay año que no duela,
no hay día en que esté
y que pasé lo que pasé
nunca la volveré a ver.

Hasta en el cielo se nota
que respiro rota
que me haces tanto daño
porque siempre la extraño.

Vuelvo a encerrarme en absoluta soledad,
para recordarme que aún no sé sanar,
vienes a recordarme lo que nunca más será,
a decirme que de este lado nada podrá ser igual.

Aún no tengo armas para enfrentarte,
por eso esta vez,
solo haré las pases
amando lo que fue.

Lamere mis heridas
y me dedicare a sentir
Lo que siempre estás fechas
se atreve a resurgir.

Nota: Los escritos publicados en el blog no fueron modificados ni cuentan con observaciones editoriales. Las opiniones, visiones y sentimientos expresados en los escritos corresponden a sus creadores y no representan ni comprometen a la Fundación Macondo Libre

Texto sobre la ilusión

Por: @trianavjuli

Todavía recuerdo, con algo de tristeza
la primera vez que mi amor se golpeó contra el piso.
Lloré como únicamente sabe llorar quien está roto y juré,
viendo mis manos temblar, que no podría pasarme nada peor.

A ella la vi marcharse con prisa y sin deternese para mirar mi rostro afligido por el fracaso.
Luego entendí que la brisa taciturna de la ruptura no entiende de escondites
y que siempre es fría y despiadada cuando te encuentra por ahí,
sonriendo encantado y tranquilo mientras todo parece plácido y suave.

Desde esa primera vez me he golpeado un par de veces más.
Algunas heridas fueron más profundas,
otras dolieron por la sorpresa de su aparición,
unas fueron más constantes y alguna otra se convertía en costra para luego volver a sangrar.

Hoy no sé si tu presencia se convertirá en herida o si seguirá,
infinitamente, sanándome cada rincón del cuerpo con caricias.
Cerraré los ojos y me permitiré quererte con el corazón intacto.
Te apretaré en mi pecho cada noche sin pensar en la siguiente,
Viajaré contigo por el mundo como si la vida fuera un juego,
Consolaré tus noches tristes y haré tus días felices,
Rebosaré de bonitos recuerdos tu memoria,
Te extrañaré perdidamente cuando no estés a mi lado,
Escucharé tus historias durante horas,
Te amaré como si nunca antes hubiera sufrido el desamparo de la despedida

Iluso, me han dicho hasta de insulto y no diré que mienten,
Voy por la vida coleccionando expectativas, dibujando futuros
Abrazando historias que luego se me escurren de los brazos,
Ahora deposité, sin nada de precaución, todos mis anhelos en tu nombre,
Y aunque con lo que voy a decir le haga eco a ese odioso apodo,
únicamente al mirarte, sé que esta vez y únicamente por esta vez,
será el nuestro un final feliz.

Nota: Los escritos publicados en el blog no fueron modificados ni cuentan con observaciones editoriales. Las opiniones, visiones y sentimientos expresados en los escritos corresponden a sus creadores y no representan ni comprometen a la Fundación Macondo Libre

Escrito para los «casi algo»

por Julián Triana

Oye, hey, toc-toc, ¿me escuchas?
Como cada viernes en la madrugada aquí estoy yo nuevamente,
poco me importa si estás ocupada en la tarea de olvidarme cuidadosamente
vivo en nuestros recuerdos sumergido tal sirviente
y lo justo para mí, es aparecerme cada rato en tus noches de repente.

Perdona lo egoista pero nuestros corazones tienen algo muy pendiente,
nuestros cuerpos no, ya sé, porque se conocen cada rincón perfectamente,
pero siempre que te beso pienso en cuál será nuestro paso siguiente,
¿tal vez caminar de la mano, conocer a tus padres o despertar juntos eternamente?

Nunca lo sabré porque contigo únicamente me ha interesado que la siguiente caricia sea más complaciente,
y aunque no te niego que quisiera que estuvieras conmigo oficialmente,
luego pienso y no, no, no, qué propuesta tan indecente

Mujer, casi nos queremos lo suficiente,
por poco y juntos somos la envidia de la gente,
Estuvimos a un centimetro de ser más pertinentes
para tu futuro y para el mío más allá de la magia que siempre nos regala el presente

Y aunque nos juzguen y nos señalen esto que no tenemos es un gesto de valientes,
porque vamos y venimos pero cuando la vida nos junta siempre nos entendemos extraordinariamente,
nunca fuimos nada, jamás quisimos construir la historia de amor más fantástica y ardiente,
no sé si me arrepiento, no sé si me duele o si únicamente quiero abrirle la puerta al beso siguiente…

Nota: Los escritos publicados en el blog no fueron modificados ni cuentan con observaciones editoriales. Las opiniones, visiones y sentimientos expresados en los escritos corresponden a sus creadores y no representan ni comprometen a la Fundación Macondo Libre