Mi historia dependía de ti

Por: Dan Peláez

Ya se acerca la hora para abordar el bus, es momento de olvidar quizás de irme un poco de este mundo, es que siempre hubo algo más cuando te amé, tu sonrisa me cautivaba, pero cómo le explicó a mi mente que ya no volverás y ni siquiera le darás una oportunidad al destino para que nosotros volvamos a estar. Ahora que no sigues a mi lado, cómo te hago entender que tu respiración sigue viva en mi interior; hace unas horas nos volvimos extraños, es difícil decirle al silencio sobre esta melancolía. Desde el momento que nos separamos el cielo se puso gris, la niebla te ayudó para que yo no pudiera verte partir, es por eso que estos minutos son los más agonizantes que he tenido. Sé que no me creerás, pero te he llorado como un niño en un andén, Amada, ¿qué hice mal? ni siquiera la rata que pasa a mi lado sabe contestar a esa pregunta. 

Entiéndeme, las noches que te di fueron especiales y en cambio tú, ¿qué me das? Si, me das una mirada baja sin explicaciones, sin lagrimas y sin qué, Amada, ayúdame a entenderte. Te pedí al menos una noche más, pero tu decidiste desaparecer en medio de la niebla y ya; ahora no quisiera despertar, prefiero llorar. Aunque me he levantado del andén mis lagrimas siguen cayendo, las calles están inundadas por mis lamentos, yo he tratado de gritar, pero me esta faltado el aliento, ahora entiendo muy bien la frase que «era más tuyo que mío». El valor se me perdió, sé que es difícil decirte adiós, es más, duele cuando te pienso. Se acerca Noviembre y por fin podré cantar con sentimiento y dolor la canción de Reik. La pena me esta ahogando, en medio de la nada caminé hasta la cafetería donde te hacia feliz, pero ya casi es medianoche y me quedé esperando con el café que estaba rebozando.

 Me da rabia conmigo mismo porque aun puedo sentirte reír en mi hombro, en la almohada de mi cuarto yo todavía te sueño ¿Cuánto ha pasado desde que te fuiste? Eso si lo sé, es por eso que he entendido que te marchaste y sin consultarle al destino cuál era el verdadero camino. Yo jamás me he arrepentido de entregarte mi corazón, pero Amada yo nunca te quise como amiga, entiéndelo, y si lo fueras te perdonaría, eso es seguro, solo que tú eres mi Amada. El día en que hablamos por última vez fui duro, pero era para sentirme un hombre seguro, es que tus palabras están hiriendo desde esa vez que pronunciaste “lo siento, pues ya no te quiero” y eso que me duele porque no me estás diciendo la verdad. 

En la sala de espera del terminal te he escrito poemas que tal vez puedan ser canciones, aunque tu jamás las escuches, eso ya lo sé, pero es un momento que sirve para ocultar mis emociones y así te he robado en mi inspiración. Una voz que resuena en el fondo anunciando mi dolorosa partida me anuncia que la sombra que hay en mi corazón será un caos total. Aunque sigue lloviendo, el frio de mi interior me esta quemando y me duele que esto no fue eterno, lo más trágico es que yo siempre te di oportunidad, pero ahora solo me dices lo que hieres y me haces quedar sin respiración. Yo de verdad no te entiendo, ni siquiera tuviste la decencia de devolverme el aire, el titulo de mi vida ahora ya no es una historia de amor y es porque ya no estas junto a mí. Lo peor es que ya nadie me habla de ti, en tu casa ya no hay paso e incluso no he logrado comunicarme contigo, pero sabes, jamás alguien será mejor que Yo, eso lo sé, es que mi persona te conoce desde que eras una niña, y tu a mi igual, por eso lo sé y duele aceptar que ya no te veré más….